El reinado de Merlokrep, primero de su linaje y todopoderoso Rey Dragón de los Kobolds Escamareal, terminó tan mal como había empezado. Momentos antes de que su alteza real probara la sangre de un bebé de piel rosada, una banda de psicópatas irrumpió en su sala del trono y haciendo caso omiso a la amistosa oferta de arrodillarse ante él y lamer sus botas, acabaron por triturarlo en diminutos pedacitos. Desalmados traidores…
Este hecho debería haber marcado el deshonroso pero inevitable fin del reinado del monarca de los Escamareal, pero los avatares del destino aún no habían dispuesto el final de Melokrep.
La creciente sombra que había obligado a su pueblo a emerger a la superficie semanas antes, encontró al Rey Kobold sobre un charco de su propia sangre y con su trono derrocado sobre su desmembrado cuerpo. Su lider, un poderoso no-muerto llamado Drazmorg, observó los miserables restos del Merlokrep y en un acto de infinita crueldad con la que divertir a su fría alma inmortal, susurró algunas palabras de oscuro poder sobre el destrozado cuerpo del kobold, alzando al rey muerto de su eterno descanso. Entonces Drazmorg prometió a Merlokrep poder. Le prometió gloria. Y lo mejor de todo: le prometió venganza.
Aceptando la no-muerte con agrado, el rey kobold anunció su retorno arrancando un alarido ronco de sus podridas cuerdas vocales durante más de cinco minutos. Al acabar, se dispuso a coser de nuevo su dentadura a su maltrecho rostro.
Lamentablemente, al igual que su séquito, Merlokrep se alzaba como un armazón de pedazos de cuero desgarrado, carne descompuesta y escamas colgando de su podrido cuerpo en un patético recuerdo del orgulloso rey que en su día fue.
El desesperado farfulleo del kobold al ver que sus huestes habían sufrido su misma suerte divertía sobremanera a Drazmorg, que decidió alzar también a algunos de sus guerreros para que le sirvieran en la no-muerte con la misma fidelidad que hicieron en su miserable vida.
Ahora, con sus legiones restauradas y bendecidas con las artes oscuras de la no-muerte, Merlokrep estaba listo para volver la vista a su verdadero destino. Su venganza estaba al alcance de la mano.

Así da comienzo “Revenge of the Kobold King“, floja secuela de “Crown of the Kobold King” en la que el grupo de héroes vuelve a vérselas con los secuaces de Merlokrep en un intento de recuperar el orden en Hueco de Halcón, pueblo de acogida de los personajes y objeto de ensañamiento por parte de estas sabandijas con el fin de atraer a los personajes que derrocaron al rey a golpe de espada en el capítulo anterior. Para poner fin a los ataques de una vez por todas, los personajes deberán aventurarse en la tenebrosa espesura del bosque Lunaoscura para encontrar una antigua cripta Azlante y así dar caza a las criaturas que están cebando su odio sobre las gentes de la aldea.
Escrita para un grupo de 5 jugadores de niveles 4 o 5, el módulo cuenta con descripciones muy detalladas y encuentros brillantemente trabajados. Lamentablemente, la calidad global de la aventura deja un poco que desear en comparación con la entrega anterior, pero teniendo en cuenta es decargable gratuítamente desde Paizo, no lo tendremos en cuenta. :)
Impreso en rústica y con la calidad habitual los productos de esta editorial, la aventura cuenta con 16 páginas e incluye los mapas a todo color en ámbas contraportadas.
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