
Si, definitivamente hacen falta más caóticos buenos en este país.
Aprovechando las rebajas de algunos juegos de mesa en una tienda especializada de Bilbao, me he hecho con unos cuantos de esos que los entendidos llaman fillers: juegos de mecánicas sencillas y rondas rápidas para rellenar tiempos de espera en las jornadas de juego. Para mí, que no me considero experto ni entendido de nada en absoluto y mucho menos tengo tiempo para ir a jornadas de este tipo, son juegos perfectos para montar una partidita en cualquier parte en un periquete.
Uno de ellos es Poison, un juego de cartas diseñado por el prolífico Reiner Knizia en el que nos convertiremos en diabólicos alquimistas a la búsqueda del equilibrio de nuestras pócimas y el fracaso de nuestros competidores.
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